
Una cosa que llama la atención cuando se viene de España y se pasea por Toulouse o por cualquiera de los pueblos de la periferia, es la cantidad de placas y monumentos conmemorativos de guerras. Guerras de las que aún vive gente que las vivió. Guerras de las que se habla. Y sobre todo, no son guerras de las que preferamos olvidarnos, como nos pasa con nuestra guerra civil.
Mañana es el 11 de noviembre. Este año cae en sábado. Otros años incluso ya estamos pensando en ir a esquiar casi. Pero este año con estos calores…
El 11 de noviembre de 1918 se firmó el armisticio que puso fin a la Grande Guerre. 88 años después, las plazas que tienen monuments aux morts se llenan de banderas y ramos de flores. En la tele se oye algún canto patriótico y alguna marsellesa.
Es otra manera de recordar las guerras. Sin vergüenza. Aunque también es cierto que las circunstancias no son ni mucho menos las mismas.
Au nom de la stupidité
Il faut haïr son prochain
Quand la colombe est blessée
La voilà qui revient
Guerre
C’est la guerre
Pour n’importe quoi la guerre
Johnny Hallyday - Guerre

Otra cosa no, pero Toulouse es la ciudad del ladrillo. Y no porque haya especulación ni nada del estilo. Sino porque la brique rouge lo invade todo. Se ve que por aquí no debia de haber canteras de granito, ni de marmol y de nada por el estilo, porque el rojo anaranjado del barro cocido esta por todos los lados.
Y lo curioso es que luego llaman a la ciudad la ville rose. ¿Dónde está el rosa?
Le ZEBDA vous confirme qu’ici
Y a moins de briques rouges et la Garonne a tari
Et quand il pleut, “il pleut”
Le ciel bascule dans le gris
Zebda - Toulouse

Quizás no sea tan exagerado como en España. Quizás los notarios no hacen la vista gorda al dinero negro. Quizás no haya tantos alcaldes corruptos. Quizás no haya tanta economía sumergida. Quizás la gente no esté loca por comprar lo que sea como sea. Quizás la gente se lo piense un poco más. Quizás los bancos te limiten tu cuota mensual al 33% de tu ingreso neto. Quizás se pueda alquilar con más oferta y más garantías. Quizás el paisaje de gruas no sea tan extenso. Quizás.
Pero aqui también han subido los pisos.
Eso sí. No tanto. Por un poco más que el precio de un parking en Madrid aquí puedes vivir decentemente y no tan lejos. Bueno, igual exagero un poco. Pero creedme, es una diferencia.
Dans ma maison vous viendrez
D’ailleurs ce n’est pas ma maison
Je ne sais pas à qui elle est
Je suis entré comme ça un jour
Il n’y avait personne
Seulement des piments rouges accrochés au mur blanc
Je suis resté longtemps dans cette maison
Personne n’est venu
Mais tous les jours et tous les jours
Je vous ai attendue
Yves Montand - Dans ma maison

Entre el Pont des Catalans y Saint Cyprien se encuentra Chez Carmen. Dicen los ancianos del lugar que alli se comia la mejor carne de Toulouse. Ahora parece que ya no es lo mismo, pero tambien hay que tener en cuenta que antes tenia al otro lado de la calle el matadero, Les abattoirs de Toulouse. Y bueno, eso ayuda un poco a tener carne variada y fresca.
Pero ya no esta el matadero. ¿Que hay ahora entonces? Pues mucho arte moderno y una magnifica terraza al Garona. El nombre no ha cambiado, aquello todavia son Les abattoirs, pero ahora acompañado con la denominacion de musée d’art moderne et contemporain, mucho menos sangriento.
Desde la terraza al Garona podemos ver en un giro de cabeza el moulin de Bazacle, el Pont Saint Pierre, el Hôpital de la Grave y algun que otro horrible mamotreto de los 60 y 70. Todo un resumen de la arquitectura toulousina.
Moi mon océan
C’est une Garonne
Qui s’écoule comme
Un tapis roulant
Claude Nougaro - C’est une Garonne

Lo que comentaba ayer. Calles bilingües. Prueba de que, además de en Francia, estamos en el Pays d’Ôc.

Le ZEBDA vous confirme qu’ici
Y a moins de briques rouges et la Garonne a tari
Et quand il pleut, “il pleut”
Le ciel bascule dans le gris
J’efface les ragots
Des monsieurs -Météo
De Cabrol à Gillot
Si j’étais paysan, moi je leur aurait fait la peau
Zebda- Toulouse

En invierno los días son más claros, el aire es más limpio y los ríos bajan tranquilos y muy muy fríos. Creo que cuando hice esta foto del Hôpital de la Grave estábamos bajo cero y fue difícil no temblar. El otoño ya esta bien metido en Toulouse y en menos de un mes empezaremos a echar vaho por las mañanas.
Aprovechemos de estos pocos días que nos quedan con sol. Son de los más bonitos del año.
Même sous un toit tu dormais à la belle étoile
T’avais froid même avec une couverture sociale
Si t’avais pas de chaussettes qui te servaient de gants
Tu pouvais toujours danser et chanter des slogans
Du soleil à la toque - Zebda